domingo, 29 de enero de 2012

ATENTA INVITACIÓN


Durante toda mi vida quise conocer el mundo, me emocionaba la idea de viajar y encontrar otras culturas, espacios inverosímiles, lenguas inentendibles, paisaje paradisiacos.  Pero más que eso, admiraba a las personas que lo habían hecho, hice lo que pude para relacionarme con ellas.  Me gustaba su seguridad, su forma de ir por la vida.  Creía que el hecho de conocer otros países les daba esa forma de plantarse en el mundo.  Hoy entiendo que no.  Esa seguridad no la da el hecho de conocer culturas distintas a la tuya, es precisamente lo contrario.  Estando fuera de México aprendo a conocer mi cultura y a valorar su riqueza.  Desde la comida producto de procesos artesanales, hasta la pasión y coraje de su gente.  El modo de adaptarnos al cambio, la resistencia de nuestro carácter. En definitiva mi país tiene mucho que dar, mucho por aprender y mucho que enseñar.  Me encanta vivir en Europa, su cultura y tradición me muestran parte de mis raíces, pero en definitiva creo que el futuro sigue proyectándose en América, la posibilidad de empezar de la nada y de brillar por tus diferencias, de no sentirte obligado a parecerte a alguien para encajar en una sociedad, de ser individuos, de ser libres.  La invitación es a no esperar a carecer de las riquezas de nuestra cultura para valorarlas, la invitación es a sentirnos orgullosos de lo que tenemos y a luchar por lo que no tenemos, la invitación es a darnos cuenta del valor de nuestra esencia,  pues gracias a nuestras diferencias somos libres.

miércoles, 18 de enero de 2012

ESTIMULOS MÁS QUE EL DINERO


Después de tres meses de buscarlo, conseguí entrevistarme con él.   Quería indagar  2 cosas. La primera era conocer su historia, quería saber cómo su empresa había logrado conquistar al mercado mexicano, latinoamericano, estadounidense y europeo en tan solo 25 años.  La segunda era saber con qué soñaba, si es que un hombre que lo tiene todo aun sueña (inocentemente me preguntaba).  Como si adivinase mi pensamiento me lo contó, no tuve necesidad de preguntar. Además me revelo su secreto: para lograr lo que te propones solo necesitas tres hábitos, me dijo,  el primero es no tener miedo, la segundo es tener sueños y el tercero es entender que cada persona es distinta, distinguir sus capacidades sin juzgar. Hace 25 años viajó con 100 dólares en la bolsa a Estados Unidos donde trabajó lavando platos, aprendió a hablar inglés y estudió liderazgo, ahí se enteró de que la gente quiere ganar dinero, pero más que eso quiere recibir estímulos.  Después volvió a México y más tarde su dominio del inglés le abrió las puertas para capacitarse en Ginebra, Suiza.  Al volver a su país formó su propia fabrica de perfumes en el garaje de su casa, empresa que hoy exporta  productos mexicanos a 11 países, incluido España. Sus sueños son tantos que no me alcanza el espacio para escribirlos, pero lo que es cierto es que los tiene y muchos, entre más lejos llega más sueña y cuando habla de ellos cierta emoción ilumina su mirada, como si en sus adentros ya los viera realizados.  Nunca supe cuanta gente vive hoy de lo que él inició, pero estoy segura de que mucha. Él sigue creyendo que los estímulos son muy importantes, incluso más que el propio dinero. Pues la felicidad es, dice, un tema cultural.