martes, 1 de octubre de 2024

Llegamos Todas




Hoy tomó protesta como Presidenta Constitucional de la República Mexicana y Comandanta de las Fuerzas Armadas la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, quien en su discurso exclamó: no llego sola, llegamos todas.

 

No sé si Claudia Sheinbaum será una buena Pesidenta o no, espero que si, pero sé que su arribo al poder marcará un antes y un después en nuestro país. Hoy, mis sobrinas de 9 y 3 años ven con normalidad que una mujer puede ser Presidenta, y eso generará en ellas un entendimiento totalmente distinto de cómo funciona el mundo.

 

Me gusta imaginarme la cara de orgullo que habrían puesto mi mamá y mis abuelas de haber vivido para ver a una mujer dándole a otra mujer la banda presidencial.

 

Cuando dice “llegamos todas” entiendo que lo hace para incluirnos en su toma de decisiones, pero incluso podría entenderse como algo mucho más profundo. Para que Claudia llegará ahí, mi abuela cocinera, mi abuela costurera y mi mamá mesera, todas nuestras ancestras, quienes sacaron a sus hijos adelante pese a todas las dificultades, quienes no tuvieron oportunidad de estudiar, ni de ocupar un puesto de mando en una oficina de Gobierno, tuvieron que vivir lo que vivieron. Tuvieron que aprender a usar la fuerza de su vulnerabilidad, ser hábiles, ser persistentes, ellas iniciaron nuestros caminos porque pusieron en nuestro ADN la habilidad de nunca rendirse, entonces ellas también llegaron.

 

Hoy todas las niñas de México tienen esa posibilidad, no sólo como una idea, sino como un hecho. Como Roger Bannister, que fue el primer atleta capaz de correr una milla en un tiempo inferior a cuatro minutos, cuando se creía que esa marca era imposible de romper y que, tan pronto lo hizo, muchos atletas comenzaron a romperla. Así las mujeres de México hoy rompemos nuestras creencias sobre lo que no podemos hacer, así, también llegamos. 

 

Hoy vivimos una realidad distinta. 


Hoy llegamos todas.

domingo, 14 de enero de 2024

La Vida es un Espiral


Fuente: National Geographic España

No veo la vida lineal, veo la vida como un espiral en el que caben toda clase de emociones y experiencias.


Deberíamos de dejar de pensar en que la felicidad es la meta y no el camino, que es un estado permanente y no momentos. 


Deberíamos aprender a abrazar el dolor, porque esa oscuridad es la que hace evidente la luz. 


Los eventos difíciles hacen contraste con los alegres, les dan claridad. Además de lo mucho que nos enseñan, nos orillan a tener fe.


Lo que nos hace sufrir es no aceptar nuestro presente. Actuar con sabiduría respecto a lo que la vida nos está dando en este momento consiste en olvidar la forma en que creemos que deberían ser las cosas.


Sentir toda clase de emociones como una bendición, sin clasificarlas es vivir.


Abrazarlas y trascenderlas para que cuando lleguemos ante Dios podamos decir: 


Viví, lo viví todo.

domingo, 31 de diciembre de 2023

Feliz 2024


No te deseo un año 2024 perfecto. Deseo que una lluvia de bendiciones caiga sobre ti, y que aquellas que vengan disfrazadas de desafíos, te hagan crecer, ser fuerte, tenaz y ecuánime. 

Que tengas la sabiduría para de encontrar el propósito de aquellos eventos y personas que tal vez no disfrutes, pero que probablemente sean un regalo para hacerte evolucionar. 

Que cuando algo si salga tal y como lo deseabas, tengas la humildad de agradecerlo con cada célula de tu ser. 

Que seas una contribución en el mundo y que con tus actos, por pequeños que sean, seas una influencia positiva para tus amigos, tu familia, en incluso para gente que no conocías. 

Te deseo un 2024 con la capacidad de aceptar a los demás tal y como son, de amarlos y servirles, aunque no estes del todo de acuerdo con ellos, pues cada quien está librando sus propias batallas. 

Un año endulzando con el perdón a aquellos que te lastimaron y de perdón hacia ti mismo por dejar que eso te dañara. 

Te deseo valentía, para ir por lo que quieres, fe en que todos tus sueños son posibles y determinación para que pase lo que pase, nunca te rindas. 

Un año en que seas amable y compasivo contigo,  que si te equivocas no te martirices, solo aprendas del error y sonrías, porque al final equivocarse tiene algo de gracia. 

En resumen, deseo un año 2024, en el que te sientas profundamente vivo, con muchos regalos, lleno amor y evolución. Por qué ¿cuál sería el propósito de estar aquí, que no sea renovarnos, crear algo nuevo, amar, dar y servir, incluso a aquellos que no hagan lo mismo por nosotros?

Te deseo un feliz año nuevo!!!🥂

miércoles, 12 de julio de 2023

Barbie

 



De niña, soñaba con ser doctora. Creía que sanar el dolor físico y salvar vidas era la mejor forma de darle sentido a la existencia. Con el tiempo, descubrí que había un dolor más profundo que el físico: el dolor del alma. Decidí estudiar derecho, convencida de que luchar contra la injusticia era otra manera de salvar vidas. Pero, tras ayudar a muchas personas a obtener justicia, me di cuenta de que los triunfos legales no sanaban sus heridas. A pesar de ganar en los tribunales, mis clientes seguían cargando con su enojo y frustración. Mi carrera profesional florecía, pero yo me sentía vacía. A pesar de estar rodeada de personas, la soledad me invadía, y todo parecía perder sentido. 

 

Entonces, como por accidente, llegué a mi primer entrenamiento de potencial humano, y más tarde a mi primer retiro de silencio, en donde conocí la meditación contemplativa. El amor, la esperanza, la plenitud y una renovada sensación de propósito llegaron a mi vida. 

 

Trabajé con mis creencias limitantes y con mis miedos como si mi vida dependiera de ello, logré mis más grandes sueños y al hacerlo comprendí que el verdadero sentido de la vida no está en los resultados obtenidos, sino en cómo vivimos y sentimos cada momento.

 

Más tarde me certifique como coach, pues comprendí que había una forma aún más hermosa de salvar al mundo. Fue al dar conferencias cuando me di cuenta de que yo no estaba salvando a nadie, hablar de lo que había aprendido era como si le recordara a las personas algo que ya sabían, solo estaba siendo una testigo de su transformación


En México, cuando creamos una piñata, lo hacemos pegando un papel sobre otro para crear una figura. Imaginemos que estas capas son nuestras creencias y la figura final es nuestra personalidad. El trabajo de un coach es romper esa piñata con preguntas, para que las personas descubran quiénes son en realidad. El coach requiere desaparecer, ignorar sus propias creencias para escuchar sin juicios y abrirse a sentir al otro; eso le permite creer en su coachee más de lo que él mismo cree.  Requiere ver solamente con los ojos, sino percibir a su coachee con todo el cuerpo, mirar sus gestos corporales, escuchar las palabras observando el contexto, esto es, escucha lo que dice, pero también lo que no dice, y siente la energía de su coachee, pues a veces las personas están enojadas y no lo saben, o tristes y no lo saben. Por eso el coach requiere conectar, hacerse uno con su coachee para sentir por él esas emociones y apoyarlo a trabajar con ellas. 

 

Cuando me certifiqué como coach recibí muchas críticas. Me decían que teniendo una licenciatura, dos maestrías y un doctorado en curso, debía enfocarme en mi profesión.

 

Nunca podría dejar de ser abogada, me gusta mucho lo que hago, lo cierto es en lugar de la lucha y el conflicto, prefiero la aceptación a los demás, la escucha y la solución de conflictos desde el amor y la comprensión de que no hay ni buenos ni malos, no hay enemigos, no hay contrapartes, ni víctimas, ni victimarios. Todos somos parte de algo más grande, algo que no podemos ver y que tal vez nunca logremos a comprender del todo. Dentro de nosotros hay un diamante, el mismo diamante.

 

Entonces ¿Qué soy? ¿Coach o abogada?

 

De alguna manera hemos entendido que debemos elegir, pero no tengo que renunciar a nada, puedo ser abogada, empresaria, coach, funcionaria pública o lo que sea que me proponga…puedo ser todo!!!

 

Como Barbie dice:

Puedes ser lo que tú quieras ser. 


 


miércoles, 10 de agosto de 2022

El Lienzo de tu Vida

 Visualiza tu vida como un lienzo.  Un gran y hermoso lienzo en blanco listo para que pintes en él.

A veces parece que nosotros no somos los pintores de nuestra propia obra, que la vida nos pasa en lugar de que nosotros ocurramos en ella, queremos tener el control y por más que nos esforzamos, no sucede.

 

Te pido que uses un poco tu imaginación y que visualices que tienes un lienzo en blanco. Piensa que estas frente a él, con un pincel y muchos colores para pintar, pero que por arte de magia, en ese lienzo aparecen trazos que tú no estás haciendo. Sin que puedas verlo, hay alguien más pintando ese lienzo. Hace trazos que a veces no parecen tener sentido. En lugar de molestarte o frustrarte obsérvalos, fluye con ellos y usa esos colores para crear tus propios dibujos.

 

El primer trazó está relacionado con las dificultades, los problemas que nos quitan la tranquilidad, las cosas que nos gustaría que fueran diferentes, las inquietudes causadas por cuestiones económicas, las enfermedades, los logros no obtenidos, las relaciones que no funcionan, las separaciones, las pérdidas… 

 

Este trazo aparece como manchas horribles en nuestro lienzo. Regularmente, lo miramos tan de cerca que todo lo que logramos ver son esas manchas oscuras. Pero si damos un paso atrás para contemplar el cuadro completo, como lo haríamos al contemplar una obra de arte, podríamos apreciar que lo que drena nuestra energía y absorbe la mayor parte de nuestro tiempo es mínimo, comparado con el espacio en blanco que lo rodea, ese espacio en blanco simboliza todas las bendiciones que hay en nuestra vida, eso que valoramos, apreciamos y agradecemos.

 

Quitarle la atención a las dificultades nos permite ver  las bendiciones que nos rodean. Al alejarnos, podemos ver la grandeza de las bendiciones y la pequeñez, lo que nos causa dolor. 

 

Por otro lado, cada desafío tiene un propósito, no seríamos quienes somos hoy sin cada uno de esos eventos. Cada momento doloroso nos hace más fuertes, nos muestra algo de nosotros mismos que no sabíamos.

 

La separación de aquella pareja nos hizo saber que podemos ir solos a cualquier parte, que no necesitamos a nadie para estar bien. El despido de aquel trabajo nos hizo crecer, volvernos una mejor oferta para el siguiente o incluso saber que podemos emprender un negocio. Ese hombre o esa mujer que vemos como una persona tóxica, nos está enseñando, incluso más, que aquella que más nos amó. La partida de ese ser querido nos hizo saber que, aunque las personas abandonen su cuerpo, el amor no se muere nunca. 

 

Esos eventos que creímos que no debieron suceder, elevaron nuestro nivel de conciencia.

 

Detente, da un paso atrás, observa el espacio en blanco de tu lienzo y las dificultades que te agobian se verán más pequeñas. Confía en el proceso. 

 

El segundo trazo se dibuja con nuestros deseos más profundos.

 

En muchas ocasiones me he preguntado si existe una guía para seguir nuestro camino, considero que si existe podemos conocerla a través de nuestros deseos más profundos, que son una forma de saber hacia dónde vamos, los veo como mensajes en forma de señales a seguir que nos muestran nuestro camino, nuestra tarea es seguir ese instinto.

 

Sueña en grande, no te limites, no repares en lo que crees que sea o no posible. Permítete jugar con los sueños como cuando eras niño, cuando soñabas en la aventura de ser astronauta, bombero, bailarina, doctor. Lo que sea que soñabas lo hacías con tanta claridad que hasta eras capaz de sentirte así. No subestimes ninguno de tus deseos, ningún deseo es pequeño. No importa si lo que te enciende el corazón es tener unos zapatos de charol, aprender a bailar como Michael Jackson, participar en una obra de teatro, aprender a cocinar, escribir un libro, o pasar un día entero viendo televisión en casa. Ningún deseo es demasiado grande ni demasiado pequeño.

 

Esos deseos ardientes son a los que Neville de Godard llama mensajes de Dios. Escucha la voz de tu deseo.

 

Si quieres comprar una hermosa casa, ve por ella.

 

Si quieres un cuerpo saludable, ve por él.

 

Si quieres ver el mundo, ve ahora mismo a comprar el primer vuelo.

 

¡Hazlo!

 

No porque tener lo que quieres te va a hacer más feliz, la felicidad es un pensamiento que puedes elegir en el momento que quieras, aunque no tengas nada que quieras. Ve por tus deseos porque ellos por la aventura de estar vivo. No importa lo que haya que hacer, si te hace vibrar, hazlo.

 

El tercer trazo en nuestro lienzo son las pequeñas oportunidades inesperadas que surgen sin haberlas planificado. Debemos estar atentos, porque a veces no los observamos y seguimos nuestro camino sin reparar en ellas.

 

Hemos aprendido a tener planes a largo plazo, la meta es tener una profesión y luego hacemos un largo camino para terminar una carrera universitaria. No digo que no debamos tener planes, saber a dónde quieres ir es el origen de todo logro, a lo que me refiero es que muchas veces nos obsesionamos con el método para llegar a ese fin. Entonces elegimos ir por el mismo camino, aunque esté lleno de obstáculos, porque de alguna manera aprendimos que eso era la disciplina y la perseverancia. , Nos olvidamos que para llegar al mar hay muchos ríos.

 

Así que, al estar obsesionados con seguir un solo camino, la mayoría de las veces lo dejemos pasar las pequeñas oportunidades que surgen porque no queremos desviarnos. Esas pequeñas oportunidades que aparecen sin previo aviso, a veces son milagros, señales imperceptibles a nuestros ojos y oídos, que mágicamente aparecen ante nosotros.

 

Tener un propósito definido no tiene nada que ver con tener una forma estática de llegar a él. Puede haber miles de posibilidades disponibles que se nos presenten todos los días, hay que estar alerta, para no dejarlas pasar.

 

Fluir y cambiar de planes, pueden ser habilidades que nos lleven al éxito más que el trabajo duro, la clave es no perder la vista en el objetivo. Deja que las oportunidades lleguen y fluye con ellas.

 

Eres el artista que está dibujando en el lienzo de tu vida. Nuestra creación está en lo que somos, lo cual se refleja en todo lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos. Si quieres saber en dónde está tu voluntad. Mira tu lienzo y reconócelo como una creación tuya. No importa lo que sea lo que estés viviendo, míralo con amor y, aunque no comprendas qué figura terminarás formando, observa en cada trazo un elemento imprescindible en la creación de tu obra. Ámalo y agradécelo.

 

La mejor noticia es que tu obra aún no está terminada y que siempre…siempre, puedes empezar de nuevo.

domingo, 10 de julio de 2022

EL MITO DE SÍSIFO Albert Camus


 

 

En el mito de Sísifo Albert Camus narra la historia de un hombre que, enviado por los dioses a vivir en el infierno, su castigo sería vivir una y otra vez la misma experiencia, rodar sin cesar una roca cuesta arriba de una montaña, que al llegar a la cima volvía a caer. Este trabajo incesante era considerado un castigo infernal porque se consideraba que no había peor cosa que repetir una y otra vez una actividad inútil y sin esperanza.

 

A lo largo de la lectura el autor explica que se le permite Sísifo subir a la tierra para vengarse de su esposa, pero una vez de regreso en la tierra no desea volver al infierno. La tierra le parece hermosa, ama sus colores, sus sonidos, sus texturas. Pero finalmente los dioses lo devuelven al infierno, a repetir su castigo una y otra vez. Un día, realizando su rutina misma rutina Sísifo comenzó a juzgar que todo estaba bien…

 

¿Qué sucedió con Sísifo? ¿Por qué el mismo lugar que le proporcionó tantos pesares ahora era testigo de su dicha?

 

De acuerdo al texto, la transformación de Sísifo aconteció de la siguiente manera:

 

“Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa”

 

Sísifo para. Después de haber rodado la piedra por la montaña cientos de veces. Al descender de la montaña parecía que todo sería igual, pero se detiene. Hace una pausa. Y no hay más, no necesita nada más que eso para entender.

 

“Sufre tan cerca de las piedras, es ya él mismo piedra”

 

Sísifo mira. La piedra significa el sufrimiento. Una vez que ha hecho la pausa, o gracias a esa pausa, Sísifo por primera vez la mira, la mira como nunca antes la había visto, se permite mirar la causa de su sufrimiento directamente, sin aspavientos, la mira de cerca y lo hace de tal se vuelve uno con ella.

 

“Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento, pero igual hacia el tormento

cuyo fin no conocerá”

 

Se hace consciente. Lo hace lentamente, sin prisas se adentra en su dolor sin saber cual será su destino, pero ya no es el mismo de antes. En lugar de huir de la razón de su sufrimiento camina hacía él, no hace sin tener garantías, sin saber cual será el resultado. Contempla su sufrimiento. Lo hace porque sabe que se ha hecho uno con su dolor, que es su dueño. 

 

"A pesar de tantas pruebas, mi edad avanzada y la

grandeza de mi alma me hacen juzgar que todo está bien"

 

Sísifo se transforma. Está en el mismo lugar, en las mismas condiciones que antes, el entorno no ha cambiado. Pero Sísifo ya no ve su castigo de la misma manera. Es uno con su dolor, hace las paces con él. Y lo hace hasta tal punto que llega a juzgar que todo esta bien. El entorno no cambió, lo que se modificó fue la forma en que Sísifo se relaciona con aquello que pensó que era malo. Esta nueva relación es una relación de paz y de amor. Porque logra entender que la alegría y el dolor son necesarios. 

 

“Expulsa de este mundo a un dios que había entrado en él con la insatisfacción”

 

Expulsa lo que había entrado en él. Una vez que Sísifo ha parado, se ha permitido ser consciente de su propia insatisfacción, la ha mirado de cerca, tan cerca que se ha hecho uno con ella. Debido a su contemplación, a esa contemplación amorosa a su propio sufrimiento, logra ver que para que haya un día, debe haber una noche. Justamente cuando se sale de la forma y cambia su manera de ver el mundo que lo rodea, expulsa a la insatisfacción. 

 

“La roca sigue rodando”

 

Se vuelve a encontrar con su carga. Aunque pareciera que esta es una historia con un final feliz, en que Sísifo por fin encuentra la dicha. Después de haber expulsado la insatisfacción su roca vuelve, pero ya no es igual que antes. Aunque la roca aparece una y otra vez y su noche parece interminable, Sísifo sigue levantando la roca, ahora dichoso porque considera que llevar esa carga esta bien. Cada elemento, parezca desagradable o no, es vital, porque todos en su conjunto forman el mundo.

 

Entonces, el ir y venir sin sentido de Sísifo tiene otro significado, ya no es un pobre hombre sin propósito que sube y baja la montaña. Desde afuera, desde lo que se ve nada ha cambiado, pero en realidad ahora todo es diferente, porque Sísifo ha encontrado que ese esfuerzo para llegar a la cima basta para llenar su corazón.

sábado, 19 de junio de 2021

PAPÁ


Cuando era chiquita este señor llenó mi recamara de foquitos de navidad, lo hizo porque quería que yo sintiera que veía las estrellas. 

Después, año con año se esforzó por enseñarme todas las herramientas que estaban a su alcance para hacer de mi una mujer fuerte, capaz de librar todas las batallas a que tuviera que enfrentarme por mí misma. 

Él no quería ser un héroe para mí, quería formarme para que un día yo fuera mi propio héroe. 

Crecí y su cometido se logró, hoy soy una mujer segura de mí misma, con muchas historias de éxito para contar. 

Pero nunca se me olvidará que al principio de todo, hubo un hombre que estuvo dispuesto a forjarme con cariño y firmeza, y que sobre todas las cosas me hizo sentir que me lo merecía todo. 

Hoy, no hay evento importante en el que no lo vea ahí, mirándome con orgullo y acompañándome en cada aventura, por loca que parezca. 

Lo mejor de todo es que tengo el privilegio de llamar a ese hombre "papá".