martes, 31 de julio de 2012

MÉXICO DESPIERTA...PERO TAMBIÉN INFÓRMATE



Estaba en secundaria cuando un profesor me dijo que mi generación era conocida como la generación “X”. Entonces el mundo era muy distinto. Si quería escuchar una canción debía llamar por teléfono a la radio y pedirla, si quería saber algo de la historia de mi país tenía que comprar unas láminas en la papelería con figuras en el anverso y breves textos en el reverso. Desde entonces han transcurrido apenas 15 años, pero la tecnología ha avanzado tanto que podemos hacer cosas que entonces parecían imposibles, hoy sabemos que la mía no es la generación “X”, es la generación las nuevas tecnologías. Dentro de todos los beneficios que implica, la velocidad en la que se produjo este gran cambio tiene un aspecto muy malo, esto es que la tecnología avanza mucho más rápido que el derecho.

Para ejemplificarlo un poco vayamos otra vez al pasado, cuando mi papá compró nuestro primer atari,  ningún legislador se hubiera imaginado que algún día miles de usuarios de todo el mundo pudieran jugar desde sus casas y competir entre sí en forma simultánea, que este juego estaría hecho con algo que se llamaba programa de ordenador pero que a la hora de regularlo bien podría confundirse con una película.

Con internet se agravan un poco el asunto, porque en este caso la solución no depende sólo de la audacia y entendimiento de nuestros legisladores, dependemos también de que la conducta que pensamos que afecta intereses sea sancionada en todo el mundo, por ello  la importancia y la urgencia de firmar Tratados Internacionales.

Después de la adhesión de México al Acuerdo Contra la Falsificación Comercial (ACTA), por sus siglas en inglés, no faltaron los comentarios en contra. Los argumentos no son nada concretos, en general hablan de que la adhesión al tratado viola derechos fundamentales (aunque no dicen cuáles), que restringe la libertad de expresión (pero no dicen cómo) y lo que es peor aun, argumentan qué como el Parlamento Europeo no lo quiere ratificar México tampoco debe hacerlo. A veces me da la impresión de que la gente que se niega a la ratificación del acuerdo no tiene ni idea de lo que se trata, es una lástima, porque es precisamente en la red, aquella a la que acceden para subir videos y fotografías en su contra, donde podemos encontrar la información  suficiente para saber que el texto final del acuerdo no viola derechos fundamentales, ni  restringe el intercambio de información en internet. Al contrario, beneficia a la población y apoya que un derecho que ya tenemos los mexicanos pueda ser exigido en otros países. No juzgo opiniones diversas a la mía, pues el debate sobre los derechos de autor en  internet existe desde hace mucho tiempo, lo que si es cuestionable es que en la mayoría de los casos quienes opinan parecen no estar muy bien enterados. Por eso me permito complementar: México despierta...pero también infórmate.