domingo, 26 de junio de 2011

3 TACOS DE BARBACOA




3 tacos de barbacoa en el mercado de San José me saben a Gloria después 20 días en el viejo continente. Desayuno sentada en una tabla larga colocada a guisa de banco colectivo. A mi izquierda un muchacho que corta cocos (seguro menor de 18) se cansa y preocupa porque no se le agrien. Frente a mi la radiante vendedora de tacos, matriarca y dueña del negocio familiar hace cuentas en la mente con mayor velocidad y maestría que el mejor de los contadores. Atrás de mi una viejita que vende memelas comparte su coraje con la gente que le hace sacar la mercancía y no compra nada. A unos metros de distancia otra viejita de jorobita carga un costal que yo ni siquiera pensaría en levantar. Mientras observo la magnifica bandera tricolor formada por los tomates, las cebollas y los chiles, pienso en la hermosa solidaridad, espíritu de lucha y capacidad de compartir que tiene mi gente. Lo más difícil de conseguir, la pasión desbordada, la entrega absoluta, las ganas de vivir, eso que mueve al mundo lo tenemos metido bien adentro y nadie nos lo quita. Lo que sigue para México es la protección social a todos los trabajadores. Incluso para los que acabo de describir, porque ellos también son trabajadores, aunque no usen uniforme, tengan oficina, ni horario, no reciban aguinaldo y mucho menos piensen en tener vacaciones. Protección social, no solo seguridad, es mucha la diferencia… para todos los trabajadores. Hasta esos que no se ven pero que su trabajo se nota. Se ve lejos, pero no es imposible, nada lo es. Trabajemos cada uno en la parte que nos toca.