martes, 15 de enero de 2013

DÓNDE LO COTIDIANO ENCONTRÓ SIGNIFICADO

*Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central
Por: Diego Rivera

Una de las veladas más hermosas de mi vida ha sido sin duda aquella tarde en el Parque de los Perros en Querétaro. Personajes únicos, de esos que después de algún tiempo no se sabe si en serio estuvieron ahí o si se soñaron.

Lo siento como si fuera hoy: un señor muy muy delgado con bastón y bombín, elegantísimo, de traje negro y camisa blanca, con calcetas, corbata y pañuelo vino, se sienta en una banca y mira hacia las mesas de las terrazas a pie de parque. Da la impresión de que va a hacer algo, pero solo permanece ahí, escuchando el saxofón, esta es la ocasión para la que se vistió.

Pasan inditas y más inditas vendiendo muñecas, también hay un zanquero caminando de aquí para allá, en una esquina esta el señor de los elotes, entre la gente, junto a la fuente esta el de los globos, por allá van las señoras de los collares. Parece que no falta nadie. Da la sensación de que el parque tiene un sonido propio, un olor propio una personalidad única. 

Pareciera que todos juntos formamos un mural como los de Diego Rivera, con tanta gente y tanto significado, da la sensación de que Dios nos quería a todos aquí, formando una obra de arte. Porque si estuviéramos separados no seríamos esto, porque juntos  dejamos de ser sólo yo y nos volvimos nosotros. 

domingo, 6 de enero de 2013

NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ

Ya me lo habían dicho, pero no creí que me fuera a pasar mi, así como tantas otras cosas.

En cada ser humano se escribe una historia distinta, pero sin duda cada historia esta marcada por su identidad. Las cosas a las que nos aferramos o esos puntos que nos sostienen, parecido a los puntos de apoyo de los escaladores.

Para muchos de nosotros uno de esos puntos es el lugar en que nacimos, nos entregamos a  ese lugar tanto que de pronto sentimos que pertenecemos a ese sitio. Para otros llega la oportunidad de conocer muchos otros lugares, al hacerlo logramos conocer también nuestro lugar de origen en una forma distinta. Seguimos identificados con él, pero adquirimos la capacidad de disfrutar de todo y con todos y se nos olvida el significado de la palabra "extrañar". Deja de ser nuestro punto de apoyo.

Ya no solo se trata de estar en un lugar y de aprovechar las circunstancias, sino de decidir lo que se quiere y hacerlo dónde y cuando es mejor, más allá de adaptarse al entorno o de buscar una identidad, es crear ese entorno en el lugar en que te encuentras y hacer lo que se plazca con él.

Al principio es difícil, pero con el tiempo logras cerrar los ojos y sentir "este" momento, con sus olores, sus sonidos, sus sensaciones y darte cuenta de que en realidad es ahí donde esta tu vida, en ningún otro sitio y  aprendes a estar ahí en integridad, tu mente, tu cuerpo y tu espíritu en un mismo sitio, en el presente, aquí y ahora.

Es entonces cuando te das cuenta de que puedes lograrlo todo. Es entonces cuando descubres que más te vale no pertenecer a ningún sitio, porque todos los sitios te pertenecen.