domingo, 9 de febrero de 2014

CREO EN MI CORAZÓN SIEMPRE VERTIDO, PERO NUNCA VACIADO


Corazones  curiosamente encontrados en alguna mina de la Ruta de Cuarzo, Chile.

Doy un sorbo al café de la mañana de domingo, tengo puesta la ropa deportiva pero no me animo a salir a correr. Entonces me atrapa de nueva cuenta la idea que en los últimos días me tiene algo consternada.

Sinceramente admiro a las personas que se casan con quienes dicen, es el amor de su vida. Estuve haciendo cuentas y en mis 31 años he conocido 7 veces al amor de mi vida. Si, de verdad, ya se que la tercera no es la vencida, ni la cuarta, ni la quinta, ni la sexta, ni la séptima…

He visto en aquellos ojos los ojos de mis hijos y he abierto mi corazón de manera tal que pareciera que había un mundo antes y otro después de tener la fortuna de pasar tiempo con “él”. He mirado las estrellas y la luna con esa seguridad de que existen única y exclusivamente para que nosotros dos podamos mirarlas. He visto en mi mente a esos especímenes masculinos llenos de arrugas, ya bien viejitos acompañándome al mercado y peleando por cualquier tontería.

Luego, algo pasa y antes de que nos demos cuenta la historia acaba.  Pasan unos meses, vuelvo a leer poemas y la historia mágicamente vuelve a comenzar.

En fin, esto no es la exposición de una serie de historias inconclusas, sino la historia misma, mi historia.  (Una forma de acercarme al intríngulis del amor, ja tenía ganas de usar la palabra “intríngulis”) Que de alguna manera es la misma historia de muchas personas, hombres y mujeres que en una constante búsqueda, tal vez dejaron de creer en el amor. Sin embargo, si que hay algo en  que creer, en nuestra capacidad de amar, que si el amor dura mucho o poco, que mas da. Lo importante es no perder la capacidad de recomenzar. 

Como dice mi amada Gabriela Mistral,  no dejar de creer nunca en nuestro corazón, siempre vertido pero nunca vaciado.


Ahora si, a correr y a publicarlo en Facebook, que si no, no cuenta el entrenamiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario